viernes, 2 de septiembre de 2011

Parte 3

Lo que tenía claro es que iba a dejar a mi novio, era imposible seguir viviendo esta mentira.
Después de largas discusiones durante varios días, conseguí la libertad que tanto habia deseado. Fue un paso que me costó mucho dar al principio pero que a la larga recompensa.

Estaba sola. Pero tenía una vida por delante.
Empleé una semana entera para reflexionar. Me gustan las chicas, pero qué chicas. En realidad desde los 12 años me fijaba en ellas, pero nunca le di mayor importancia o quizás me lo negaba a mí misma.
Miré a mi alrrededor y me di cuenta de que ninguna amiga mia me atraía lo mas mínimo, para mí ellas eran como hermanas, pero sabia que si les confesaba mi autentico yo pensarían que me gustan.

La única persona que de verdad me atraía era Sofía, pero después de aquel beso no volvimos a hablar. No fue hasta dos semanas después cuando me invitó a su casa, quería un curso básico de photoshop.
Como tenía mucho tiempo libre sin novio acepté.

Ya en su casa, después de haberle explicado algo básico sobre texturas y pinceles, hablamos un buen rato. Ninguna de las dos mencionó lo de la otra noche, pero las dos no dejábamos de pensarlo.
Miles de pensamientos rondaban mi cabeza mientras ella hablaba y, en un momento en el que las dos nos quedamos calladas, decidí aproximarme más a ella.
Como no hizo ningún gesto para evitarlo, yo en una décima de segundo opté por dejar de darle tantas vueltas a todo y dejarme llevar. Y qué si tenía  novio, y qué si no era correcto, me había llamado a mí, me contaba las cosas a mí, yo era con quien ella quería estar.

Y nos besamos, estaba paralizada por dentro, tenía un miedo terrible pero a la vez era justo donde y con quien quería estar. Después de un rato nos tumbamos en su cama y empezamos a hablar mientras me hacía cosquillas o yo le mordía el cuello.
 Ella me hablaba como si nos conocieramos de toda la vida, como dos amigas de la infancia, y eso era exactamente lo que me gustaba de ella.

Pronto se nos hizo tarde y yo me tenía que ir. Me despedí de ella en el recividor de su piso, dándole mi ultimo beso.

Aquella vez fue la primera vez que bese a una chica. Ya lo habia hecho antes, muchas veces antes, pero borracha y en juego.
No tenía claro que significaba Sofía para mí, me atraía pero no queria ser su pareja, aún necesitaba tiempo para estar sola y aclararme las ideas.

Al día siguiente me llamó, no dijo nada pero sabía que estaba llorando. Dijo que había discutido con su novio, que no podiamos seguir viendonos.
Ha pasado mas de un año y Sofía ya no sale practicamente, ni conmigo ni con ninguno de nuestros amigos.
 


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